Friday, July 12, 2013

Otra carta de Pablo Cingolani (acerca de un texto mío: Lejana Buenos Aires)


Claudio:

Es tan conmovedor este texto, hasta para un porteño renegado, como yo.

Tiene una sazón casi perfecta para aquel –como vos, literato de fondo y forma, premio mayor de las Cubas, que de muchas maneras, aún hoy, sigue siendo el premio mayor de la literatura de las Américas- que sigue amando esa Buenos Aires que, obviamente y también, puede seguir siendo y viviendo de ser eso: literatura pura.

¿Quién puede negar que Manucho, tan marica y tan negado, justamente por eso mismo, escribió el mejor libro de todos los que yo he leído sobre Buenos Aires? Sólo los necios que se conjuran contra los genios.

¿Quién puede negar, a la vez y también, que fue Roby Arlt, desde lo bizarro y el alma hecha letra, el alma sangrante hecha letra, quién contrapuntea mejor que nadies a Mujica Lainez con El Juguete Rabioso? Yo vengo de ahí, de donde Roberto también vino, de ese oeste porteño, que cuando la colonia, era el camino al Perú, y que cuando yo crecí, fue mi camino a Bolivia, a tu Bolivia.

Borges, el gran Borges, en el fondo y desde un principio, se hizo la paja –y bien hecha- con su Buenos Aires no tan querido, en el fondo era así: por eso quiso morir afuera y ser enterrado en Suiza. En el fondo de los fondos, yo digo lo que ya escribí: hubo un Manuel Mujica Lainez para demostrar que otro garca podía querer más a Buenos Aires y a la Argentina en ciernes que don Borges –sin quitarle méritos, su poema a Facundo es imposible de repetir; sus cuentos gauchescos son también irrepetibles, pero Manucho se animó a un libro entero ex profeso, a un libro que se titula, precisamente, Misteriosa Buenos Aires, que no es un libro, es un librazo!- y Arlt es simplemente Arlt, y como vos decís en tu texto: no son siete locos, pueden ser decenas, cientos, miles: tal la esencia anticipatoria, febril, alucinada de Arlt, el primer escritor peronista, aunque se murió antes de que Perón aparezca en el horizonte político. Por eso, entre otras cuestiones, fue anticipatorio. Arlt es como Piazzola: dos que no fueron invitados al banquete, pero se comieron y se tomaron todo. Y nos legaron un mundo, y nos hicieron felices, y bienvenido y bienaventurado que ello ha sido así.

No amo a Buenos Aires tal cual es, amo a ese Buenos Aires mítico, el de Manucho, el de Arlt, el de Charly García y de Spinetta, el que yo viví hasta antes de venirme a vivir aquí, a Bolivia. Nací allí, ¿no te parece que tengo derecho a que sea así?

Te abrazo fuerte,

Pablo

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11/07/2013

Imagen: Antiguo grabado de Buenos Aires


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